Loving
- Adrian
- 25 ago 2017
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Acá no hay príncipes ni doncellas. No tendremos que matar dragones ni besar sapos esperando su mágica transformación.
Sin predicar un mundo idílico de paz, nos nutrimos en silencio del amor a cada instante entregando todo y dejando de lado los momentos amargos, tristes o agónicos que a veces forman parte de cuanto proceso transitemos y donde vibramos todos juntos para hacer que esto -y todo- suceda.
Amor combativo, fuerte y libre, como ese primer beso.
Al fin y al cabo, para amar no hay que sufrir; para amar hay que saber vivir.
Loving | Nov 2017

Foto: Adrian M Arellano | Agosto 2017